Cada vez me cae peor la gente

Cada vez me cae peor la gente

Odiar a todos por igual

Este artículo necesita citas adicionales para su verificación. Por favor, ayude a mejorar este artículo añadiendo citas de fuentes fiables. El material sin fuente puede ser cuestionado y eliminado.Buscar fuentes:  “Misantropía” – noticias – periódicos – libros – erudito – JSTOR (abril 2021) (Aprende cómo y cuándo eliminar este mensaje de la plantilla)
Gustave Flaubert declaró una vez que “moriría de rabia reprimida por la locura de [sus] semejantes”[1] La misantropía también se ha atribuido a varios escritores de sátira, como William S. Gilbert (“Odio a mis semejantes”) y William Shakespeare (Timón de Atenas). La opinión generalizada es que Jonathan Swift era misántropo (véase Historia de una bañera y, sobre todo, el libro IV de Los viajes de Gulliver). El poeta Philip Larkin ha sido descrito como un misántropo[2].
El filósofo presocrático Heráclito era, según varias versiones, un misántropo y un solitario que tenía poca paciencia con la sociedad humana[3][4] En un fragmento, el filósofo se quejaba de que “la gente [estaba] siempre sin entender” lo que era, en su opinión, la naturaleza de la realidad.

¿por qué odio a todo el mundo?

Pero, como dicen, la vida pasa. Puede que tengas que trabajar en un proyecto con un colega molesto. O tu mayor enemigo sigue apareciendo en reuniones profesionales y actos sociales. Y lo peor de todo es que te das cuenta de que tus familiares más molestos vienen a cenar.
El primer paso es respirar hondo y darse cuenta de que esto forma parte de la vida. A veces tenemos que sonreír y aguantar. Pero hay algunas cosas que podemos hacer para sacar lo mejor de una situación difícil. Si te tomas en serio estos 12 consejos, serás capaz de lidiar con éxito con una persona a la que desprecias.
A menudo nos da tanto miedo interactuar con alguien que nos desagrada que nuestros niveles de ansiedad empiezan a aumentar incluso antes de entrar en la habitación con esa persona. Cuando los nervios están a flor de piel, puede ser demasiado fácil reaccionar de forma exagerada y lanzarse a la garganta de alguien o decir algo de lo que te puedas arrepentir.
Las emociones son como un genio: una vez que las dejas salir de la botella, es difícil volver a controlarlas. Así que si sabes que vas a tratar con alguien que te estresa, respira hondo y canaliza tu Zen interior. Tranquiliza tu mente. Adopta una actitud de “dejarlo pasar”. Si sientes que tu ira empieza a aumentar, céntrate en escuchar más y hablar menos. Recuerda que no tienes que comerte las palabras que nunca dices.

Odio este mundo y todo lo que hay en él

“Siempre sientes que eres el único en el mundo, como si todos los demás estuvieran locos por los demás, pero no es cierto. En general, la gente no se quiere mucho. Y eso vale también para los amigos”.
“Todo lo demás no hacía más que recoger y recoger, cortar. Y nada era interesante, nada. La gente era restrictiva y cuidadosa, todos por igual. Y tengo que vivir con estos cabrones el resto de mi vida, pensé”.
“¿Alguna vez tienes la sensación de que el mundo se está llenando de cabrones? Yo sí. Lo que quiero saber es qué pasará cuando todos los cabrones se queden sin gente sobre la que cagar. ¿Qué pasa cuando todo lo que queda en el mundo son bastardos? La regla de oro. Jode a los demás antes de que te jodan a ti”.
“…en ese momento, al ver y oler lo irresistible que era su efecto y cómo con la velocidad del rayo se extendía y hacía cautivos a los que le rodeaban, en ese momento toda su repugnancia por la humanidad volvió a surgir dentro de él y agrió por completo su triunfo, de modo que no sólo no sintió ninguna alegría, sino ni siquiera la más mínima satisfacción. Lo que siempre había anhelado -que los demás le amaran- se volvió en el momento de su logro insoportable, porque él mismo no los amaba, los odiaba. Y de repente supo que nunca había encontrado gratificación en el amor, sino siempre sólo en el odio, en odiar y ser odiado”.

¿por qué odio a todos los miembros de mi familia?

Si alguna vez te has encontrado deseando poder abandonar tu trabajo, trabajar desde casa o convertirte en un recluso, puede que estés experimentando un “agotamiento de la gente”. Muchos de nosotros trabajamos en oficinas o entornos en los que la colaboración en equipo es la norma. Y, aunque estemos enclaustrados en nuestros cubículos y en nuestros ordenadores o teléfonos durante la mayor parte del día, seguimos tratando con personas de forma constante. Cuando terminamos la jornada y nos vamos, tratamos con gente en el aparcamiento, en el camino de vuelta a casa y en el supermercado cuando nos detenemos a recoger los ingredientes para la cena. A veces podemos pensar que realmente odiamos a la gente. Pero, ¿es realmente odio o algo más?
Aunque sientas fuertes sentimientos negativos hacia un grupo de personas o la población en general, es posible que no odies realmente a la gente. Como se ha mencionado anteriormente, estar en entornos en los que uno debe interactuar con otros continuamente puede ser mentalmente agotador. Es habitual que las personas que se encuentran en estos entornos se sientan molestas con los que les rodean -en ocasiones- y necesiten tiempo para sí mismas. Si este es tu caso, puede que te vuelvas más introvertido y prefieras hacer las cosas por tu cuenta. Las personas que te rodean y que son extremadamente extrovertidas o demasiado amistosas pueden ponerte de los nervios, aunque tengan buenas intenciones. Además, la gente puede parecerte invasiva si no se respetan tus límites. Todo esto puede provocar sentimientos intensos que pueden imitar o convertirse en fuertes sentimientos de odio. Si esto describe tu situación, hay medidas que puedes tomar para ayudarte, ya sea por tu cuenta o con ayuda externa.

Compartir
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos.Más información
Privacidad