Almejas a la marinera receta gallega

Almejas españolas y chorizo

Pele y desvene los camarones, desechando las venas y transfiriendo las cáscaras a una cacerola mediana. Reserve los camarones limpios en el refrigerador. En la cacerola con las cáscaras de los camarones, agregue ¼ de taza de cebolla picada y la hoja de laurel; cubra con 2 tazas de agua. Llevar la mezcla de caparazones a ebullición a fuego medio. Reduzca el fuego a bajo. Cocinar a fuego lento, removiendo de vez en cuando, hasta que el caldo esté sabroso y quede aproximadamente 1 taza de líquido, unos 20 minutos. Cuele los camarones en una cacerola pequeña, desechando los sólidos. Añada el Sazón y sazone ligeramente con sal. Mantenga el caldo de camarones caliente.
Mientras se cocina el caldo, restriegue las almejas y los mejillones, desechando cualquier marisco con cáscaras rotas. Pasar las almejas y los mejillones a cuencos grandes separados llenos de agua muy fría; añadir 1 cucharada de sal a cada cuenco. Deja las almejas y los mejillones en remojo unos 20 minutos. Saca las almejas y los mejillones, desechando el líquido de remojo, y transfiérelos a un bol; reserva.
Calentar el aceite de oliva en una olla o cazuela mediana y pesada a fuego medio-alto. Sazonar las vieiras con sal. Cocinarlas, dándoles la vuelta una vez, hasta que estén ligeramente doradas por ambos lados, unos 4-5 minutos; pasar las vieiras a un plato. Agregue los camarones reservados a la misma olla; cocine, volteando una vez, hasta que estén apenas rosados, alrededor de 2 minutos; transfiera los camarones al plato.

Tapas de almejas

No hay mejores almejas que las de Galicia. Su textura y sabor no tiene nada que ver con las que encontramos aquí en el Mediterráneo o las francesas del Cantábrico. No quiero decir que nuestro mar no produzca buenas almejas, ¡pero estas de Galicia son soberbias! Aunque soy una entusiasta del movimiento Slow Food… estas almejas me hacen fallar a veces.
¿Has recogido alguna vez almejas vivas en la playa? Yo sí… hace tantos años… mi hermano y yo corriendo y chapoteando para encontrar un buen sitio, llevando en una mano un pequeño cubo de plástico de colores, el agua cubriendo nuestras piernas y usando la otra mano como un rastrillo bajo el agua a través de la arena para encontrar las preciadas almejas. Nuestros padres sentados en la orilla del mar bajo una gran sombrilla, y disfrutando de la vista de los niños y del mar. ¡Al final del día nuestra captura siempre estaba cocinada y servida en la mesa!
El sabor de estas almejas, así es como las llamamos, te transportará a esos recuerdos playeros como me ocurrió a mí. Puedes tomarlas crudas colocadas sobre un montón de hielo picado y con unas gotas de limón por encima. O puedes tomarlas con una deliciosa salsa verde: Almejas en salsa verde; un reflejo de los bosques y campos siempre verdes de Galia :D.

Maridaje de vinos con mejillones en salsa de tomate

Desbarba: Los mejillones suelen tener lo que parece una mata de pelos que sobresale de la concha, llamada “barba”. Para desbarbar los mejillones, agarre la barba con firmeza y tire de ella hacia el lado de la bisagra de la concha hasta que salga.
Asegúrate de que están cerrados:  Que los mejillones estén firmemente cerrados es otra prueba de que tus mejillones están vivos y son buenos para cocinar. Si tienes alguno ligeramente abierto, golpéalo contra algo duro (como el lateral del fregadero). Si están vivos, deberían cerrarse enseguida. Si no se cierran, deséchelos.
Sarah OzimekSarah es una de las fundadoras de Curious Cuisiniere. Su amor por las cocinas culturales se lo inculcó muy pronto su abuela franco-canadiense. Su experiencia en la cocina y en el desarrollo de recetas proviene de años de trabajo en cocinas profesionales. Ha viajado mucho y disfruta trayendo los sabores de sus viajes para crear recetas fáciles de hacer.
Nuestra pasión es explorar la historia y la herencia de la comida en todo el mundo. Aquí encontrarás recetas culturales fáciles de seguir, resaltadas con información que te conectará con los platos que cocinas. ¿Adónde va a viajar hoy?

Qué es la salsa gallega

Desbarba: Los mejillones suelen tener lo que parece una mata de pelos que sobresale de la concha, llamada “barba”. Para desbarbar los mejillones, agarra la barba con firmeza y tira de ella hacia el lado de la bisagra de la concha hasta que salga.
Asegúrate de que están cerrados:  Que los mejillones estén firmemente cerrados es otra prueba de que tus mejillones están vivos y son buenos para cocinar. Si tienes alguno ligeramente abierto, golpéalo contra algo duro (como el lateral del fregadero). Si están vivos, deberían cerrarse enseguida. Si no se cierran, deséchelos.
Sarah OzimekSarah es una de las fundadoras de Curious Cuisiniere. Su amor por las cocinas culturales se lo inculcó muy pronto su abuela franco-canadiense. Su experiencia en la cocina y en el desarrollo de recetas proviene de años de trabajo en cocinas profesionales. Ha viajado mucho y disfruta trayendo los sabores de sus viajes para crear recetas fáciles de hacer.
Nuestra pasión es explorar la historia y la herencia de la comida en todo el mundo. Aquí encontrarás recetas culturales fáciles de seguir, resaltadas con información que te conectará con los platos que cocinas. ¿Adónde va a viajar hoy?

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