Sintomas de empacho en niños

Sintomas de empacho en niños

Qué puede comer un niño con reflujo ácido

Como padres, hacen todo lo posible para que su hijo coma sano. Pero una vez que el niño crece y empieza a ir al colegio, puede ser un poco difícil seguir sus hábitos alimenticios. A veces, puede comer algo que no le sienta bien al estómago y, como resultado, puede tener un malestar estomacal o sufrir una indigestión. La indigestión es un problema común entre los niños, pero afortunadamente puede tratarse con algunos remedios caseros y medicamentos. Esto es lo que hay que saber sobre la indigestión en los niños, sus causas, remedios y mucho más.
La indigestión, también llamada dispepsia, se define como un dolor o malestar persistente o recurrente en la parte superior del abdomen. Puede ir acompañada de hinchazón, náuseas, ardor de estómago y eructos en la mayoría de los casos. La dispepsia no es motivo de preocupación grave y puede resolverse por sí sola en unas horas.
La indigestión suele producirse cuando el ácido del estómago rompe el revestimiento protector del aparato digestivo, lo que provoca una inflamación e irritación de la parte superior del abdomen. La mayoría de los niños no tienen inflamación, pero aumenta la sensibilidad del revestimiento protector llamado mucosa.

Cómo ayudar al ardor de estómago infantil

La “enfermedad del susto” está causada por una experiencia aterradora o traumática que aleja temporalmente el espíritu de una persona de su cuerpo. Los síntomas incluyen escalofríos, letargo, ansiedad, depresión, insomnio e irritabilidad. Los adultos con estrés cultural (las mujeres con más frecuencia que los hombres) son los más propensos a sufrir susto, aunque los niños también pueden verse afectados. La aparición de la enfermedad suele producirse tras una experiencia aterradora repentina, como un accidente, una caída, el presenciar la muerte repentina de un familiar o cualquier otro acontecimiento potencialmente peligroso. Las investigaciones demuestran que el conocimiento de la existencia del susto es un factor que contribuye a mejorar la condición. El tratamiento incluye infusiones de hierbas, cubrir la cara con un paño y rociar agua bendita, y escupir un trago de agua o alcohol en la cara del paciente de forma inesperada, así como ceremonias de limpieza denominadas “limpieza” realizadas por sanadores espirituales llamados curanderos.
Se traduce como fontanela hundida y se cree que está causada por apartar al bebé del pecho o del biberón con demasiada rapidez, hacer que se caiga al suelo o llevar al bebé de forma incorrecta. Se cree que estas acciones hacen que el paladar blando del bebé se hunda y tenga problemas para alimentarse y tragar. Los síntomas incluyen una mala succión, irritabilidad, ojos hundidos, vómitos o diarrea. Los tratamientos incluyen empujar el paladar del bebé con un dedo, sostenerlo boca abajo sobre una cacerola con agua y darle palmadas en la planta de los pies, o aplicar una cataplasma en la fontanela. Los síntomas de la mollera caida deben alertar al clínico de una posible deshidratación grave. Los tratamientos que implican sujetar a los bebés boca abajo pueden ser peligrosos o incluso mortales y los padres deben ser conscientes de ello.4 Referencias de este artículo 1.) Bose V. Vashnita, K. O’Loughlin BJ. Azarcon por empacho – otra causa de toxicidad por plomo. Pediatrics 1983;73:106-8. 2.)  Centro de Control de Enfermedades. Lead poisoning from Mexican folk remedies – California. MMWR Morb Mortal Wkly Rep 1983;32;554-5 3.)  Flores, G. Culture and the Patient-Physician Relationship. Journal of Peds 2000; 136:14-23

Dolor de estómago por eructos del niño

Remedios caseros para la indigestión en bebés y niños – Cuando se trata del cuidado de los niños, incluso una madre con muchos hijos se siente como una madre nueva. Tal es la responsabilidad que una madre tiene para con su hijo cada vez que nace uno nuevo. En particular, ser insistente en la salud digestiva de su bebé es normal si se convierte en madre primeriza.
Por eso es habitual ver a las madres esforzarse por cambiar los pañales de sus recién nacidos, sobre todo si se enfrentan con frecuencia a problemas digestivos. Es natural que una madre como tú, que estás leyendo esto, se preocupe constantemente por el bienestar de su pequeño. Siga leyendo algunos de los problemas digestivos habituales de su hijo y sepa cómo resolverlos con algunos remedios caseros eficaces y sencillos.
Los bebés suelen tener problemas de digestión, ya que el esfínter esofágico aún se está desarrollando. Es una de las principales razones por las que los bebés en crecimiento experimentan dificultades digestivas. Incluso provoca reflujo ácido en los bebés.
A menudo, la indigestión puede ir seguida o no de una sensación de ardor, como la acidez de estómago. Se debe a los ácidos del estómago que se abren paso hacia arriba. Casi el 50% de los bebés menores de cuatro meses experimentan síntomas de acidez, que en la mayoría de los casos se resuelven antes de los 12 meses. Sólo un pequeño porcentaje de niños seguirá teniendo indigestión hasta la edad escolar.

Dispepsia en niños

En este artículo se expone una investigación diseñada para estudiar los patrones comunitarios, clínicos y longitudinales del uso del plomo como tratamiento del empacho, una enfermedad popular que se manifiesta por síntomas gastrointestinales. El mismo cuestionario utilizado en un estudio clínico realizado siete años antes en Guadalajara, México, se utilizó para entrevistar a una muestra comunitaria seleccionada al azar: además, el estudio se repitió en los mismos sitios clínicos que se habían estudiado anteriormente. Los objetivos eran investigar (1) ¿Cuáles son las prevalencias de empacho y uso de remedios a base de plomo en la comunidad? (2) ¿Hasta qué punto los patrones actuales de uso de plomo para el tratamiento del empacho en las muestras clínicas son similares a los de hace siete años? El riesgo atribuible al conjunto de la población por el uso de remedios a base de plomo resultó ser del 11% de los hogares de Guadalajara. Esencialmente, esta misma estimación se observó para las poblaciones de las clínicas de 1987 y 1994. Curiosamente, aunque los porcentajes de usuarios de plomo han disminuido desde 1987, un porcentaje dos veces mayor de informantes informaron que trataban el empacho. Otros patrones identificados originalmente en 1987 persistieron en 1994; el uso de plomo sigue estando asociado con niveles más bajos de educación e ingresos de los padres.

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